Vinos Blancos: Frescura para tu paladar
Escrito por admin el 25 Jan, 2010 en la categoría Gastronomía.
El vino tinto no necesita demasiada prensa, los blancos seamos sinceros no corren con la misma suerte. Pero siendo lógicos ¡Señores hace mucho calor !!!!!
Negarse hoy a un vinito blanco, no tiene mucho sentido. Si tiene una linda casa con una galería, un balcón o una pileta y una frapera, no lo dude más compre una botella de vino blanco (o varias ) y sea feliz.
Estoy hablando de frescura, frutas y flores, manzana verde, durazno, ananá… todo concentrado en una copa bien transpirada, porque éstos se beben bien fríos.
Pero claro son unos cuántos los que estarán pensando que se van a marear en la vinoteca y terminarán llevando a casa una botella de Malbec para no equivocarse, está bien pero… olvídense de la galería y la pileta. Vamos a ordenarnos para no morir en el intento. Podrás encontrar: blancos jóvenes frutados y de gran frescura, que son los que pueden acompañar ensaladas verdes, bichitos de mar y quesos blandos. Por lo general (por que hay varios y hay que probarlos todos) son los que lucen un color amarillo verdoso. Variedades, todas, chardonnay y sauvignon blanc dos clásicos, viognier toda una apuesta, pinot gris novedoso y riquísimo (hay pocos en el mercado) y por favor un buen torrontés!
Los que han pasado un tiempo en barricas de roble tienen mayor cuerpo y por ende una personalidad más marcada y las tonalidades van a ser más doradas, pero ¡ojo! las variedades de uvas blancas que pueden amigarse con la madera sin perder gracia no son muchas, aquí en Argentina por lo general se encuentran excelentes vinos elaborados con la Chardonnay.
Para entrar en este mundo de los blancos con madera tienen que probar el Catalpa Chardonnay de Bodega Atamisque, porque posee el equilibrio justo entre la variedad y lo bueno del roble. Sólo pruébenlo.
Si tenés suerte y el señor vendedor es sommelier o un buen conocedor del tema también te puede ofrecer un blanco dulce o llamados cosechas tardías. La gente los llama también “de postre”, pero lo cierto es que si los combinamos con un quesito azul nos sorprenderemos bastante.
Existen con distintas sensaciones de dulzor, dependerá de la bodega y la tolerancia de tu paladar.
Todo esto se trata de animar los sentidos, bien guiados no pueden casi tener, se los aseguro experiencias desagradables.

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